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Cómo distinguir entre un crédito y un préstamo

Elige la opción más rentable para ti

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FOTO: restlessglobetrotter, schuey

15/01/2010 por: ActiBva

Conoce cuál de las dos opciones es la más interesante para ti, en función de tus necesidades financieras, así como cuál es la forma en la que debes negociar con el banco para conseguirlas.

  1. 1 Definición.

    .
    - Crédito: es una forma de obtención de financiación mediante la cual, la entidad financiera se obliga así misma a poner a nuestra disposición las cantidades que necesitemos en cada momento, hasta un límite pactado de forma primigenia.
    - Préstamo: es un contrato mercantil por el cual nosotros como clientes obtenemos, de una entidad financiera, una cantidad determinada de dinero, en la que van descontados ciertos emolumentos en concepto de gestión operativa.

    Nosotros como clientes además tenemos una obligación legal de devolución de ese dinero en diversas condiciones, a plazos o pago único, dependiendo el acuerdo que se establezca de forma inicial. Un punto extra es que tendremos que correr con los gastos de los intereses y comisiones que se hayan suscrito en el contrato.

  2. 2 ¿Para qué necesitamos el dinero?

    Si necesitamos el dinero para inversiones a un largo plazo, desde un punto inicial o un principio muy definido y además necesitamos tener unos cash flows de devolución de dicho capital, lo mejor para nosotros será un préstamo.
    Si nuestra necesidad económica es mas coyuntural, en momentos muy definidos, sin conocer realmente la cantidad que podemos necesitar y cuando lo necesitamos es para un gasto o inversión a corto plazo, necesitaremos un crédito.

  3. 3 ¿Cuánto dinero necesitamos?

    Si buscamos una cantidad más elevada que sepamos que devolveremos a más largo plazo necesitaremos un préstamo; si la necesidad que tenemos es de una financiación pequeña y rápida lo mejor es contar con un crédito.

  4. 4 Posibilidad de renovar.

    Si lo que buscamos es que sean cuantías renovables, el crédito es el único renovable de lo dos mediante ampliaciones de la línea en las mismas u otras condiciones tantas veces como queramos. El préstamo es una actividad financiera única y por tanto no puede ser renovada, aunque si puede constituirse otra de características similares.

  5. 5 Respecto a los pagos anticipados.

    Los créditos nos permiten reintegrar parte del dinero en cualquier momento, por eso se llaman líneas de crédito, ya que disponemos del capital en la medida que deseemos. Los préstamos sí pueden tener pagos anticipados y cancelaciones parciales o totales, en la gran mayoría de los casos con grandes penalizaciones.

  6. 6 Cuotas.

    Es quizá la mayor diferencia y puede servirnos para tener una mayor manejabilidad dependiendo de lo que más nos convenga. Mientras que los préstamos siguen un tipo de pago amortizable, es decir recibimos el dinero y vamos haciendo los pagos en forma de cuota, los créditos tienen la condición de poder ser reintegables en diversos momentos dentro de los márgenes estipulados en el contrato crediticio.

    Lo más habitual en ambos casos es que exista un manual de amortización en el que las partes se comprometan a cumplir los pagos estipulados en sus momentos correspondientes atendiendo a ciertas comisiones adicionales o no.

  7. 7 Intereses.

    Si queremos vigilar nuestro bolsillo y que los intereses sean los menores posibles lo mejor es inclinarse por los préstamos, son intereses acumulativos por todo el importe, pero que que van rebajando según disminuye la cuantía del capital a devolver.

    En el caso de los créditos, sólo pagamos intereses por las cuantías exactas que hayamos pedido en un momento determinado. Es decir, aunque tuviéramos una línea de crédito de 5.000 euros, si sólo pedimos un crédito de 2.000 pagaríamos intereses sobre ésta última cuantía; éste es menos interesante por tanto para las entidades financieras y sitúan los intereses a un nivel mayor que el préstamo.

  8. 8 Finalidad.

    Los préstamos al ser cuantías mucho más grandes y que se van amortizando en períodos de muy largo plazo es mejor destinarlos a adquisiciones de propiedades inmobiliarias; aquí el préstamo hipotecario es el rey. En cuanto a los créditos, debido a su baja cuantía y explosividad en el interés, son productos financieros interesantes para el pago de gastos imprevistos o para hacer una financiación personal ante un gran pago que vamos a realizar y no nos queremos descapitalizar de golpe.

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Subido el 15/01/2010 por:

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